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6 agosto 2017

Auroville, una ciudad-proyecto experimental

Si alguien me pidiera que describiese Auroville con tres palabras me parecería una tarea demasiado ardua porque ese lugar en el mapa despertó en mí mil contradicciones en cuanto puse un pie en él. Quizás con tres hashtags sería más sencillo: 1#ciudadexperimental 2#utopíasdeotrosiglo 3#elequilibrioesimposible.

Había oído hablar de Auroville antes de llegar a India. También tengo conocidxs que han vivido in situ y, además, en mi viaje por Kerala, sur de India, me encontré a gente que conocía bien la ciudad y sus proyectos. La idea de una metrópoli experimental concebida para albergar a la humanidad me llamaba la atención. Soy una soñadora para qué negarlo ahora… me emociono cada vez que escucho “Imagine” de John Lennon. Así que empecé a imaginarme que Auroville era para la sociedad lo que el esperanto para las lenguas.

Los doce pétalos del Matrimandir y las doce cualidades humanas – La Madre

Dejando atrás el ashram de Sivananda llegué a Tamil Nadu, – el estado que alberga la “ciudadbarraesperanto”- , con la mente abierta y dispuesta a involucrarme y a vivir la experiencia. Les adelanto el final: no me impliqué. Una cosa es la información que ya traía recopilada en el disco duro y otra diferente llegar al lugar en sí… La imagen que Auroville reflejó en mi cerebro era confusa y mi cuerpo decidió enfermarse y llevarme a Pondicherry (pero eso es otra historia…). Desde fuera Auroville parece una composición formada con piezas de distintos puzzles. Como si alguien hubiera unido con lazos invisibles pequeños agrupamientos de gente bajo un clima árido y caprichoso. Desde dentro Auroville sigue pareciendo un rompecabezas con tintes de desigualdad socioeconómica.

Desde su fundación la ciudad ha acogido proyectos y gente proveniente de todos los horizontes, movidxs por una visión del mundo anclada en tres ejes principales : respeto medioambiental, decrecimiento económico y modelos alternativos de educación y de vida. La ciudad, que fue inaugurada en 1968, está concebida por Mirra Alfassa, más conocida como “La Madre“, francesa de nacimiento y discípula directa del indio Sri Aurobindo, maestro de yoga, activista político, poeta y promotor del Yoga Integral. Lxs llamadxs aurovillianxs llegaron hace más de medio siglo motivados por las ideas de la Madre y queriendo construir un lugar que diera cabida a todo el mundo sin importa raza, religión, sexo, ideología política, etc. El libro “The Journeying Years. How they came to Auroville” de Diana Bowler, editado en 2009 y publicado por Prisma en Auroville cuenta algunas de sus historias. Historias como la de los fundadores de Sadhana Forest, un proyecto de reforestación de la selva promovido por un una comunidad de vida consciente vegana.

Kate trabajando en Buddha Garden

Con el paso de los años las diferencias crecientes entre lxs aurovillianxs más veteranxs y lxs más nuevxs han ido en aumento. Y el atractivo de los negocios en Auroville ha provocado un efecto llamada. Priya, de Reino Unido, impulsora de Buddha Garden, llegó a Auroville hace más de 25 años. Trabajando en su jardín por la mañana me cuenta que hay muchas llegadas nuevas y que no todo el mundo que se suma al proyecto comulga con sus valores ni está dispuesto a cortar los lazos familiares. Buddha Garden es una de las granjas que acogen a voluntarixs de corta duración. La mayor parte de granjas y proyectos exigen compromisos mínimos de 3 a 6 meses. Hubo un tiempo en que lxs voluntarixs de corta duración contribuían solamente con su trabajo pero a día de hoy todxs los proyectos piden una aportación económica además del trabajo realizado por el voluntarix. Esa aportación puede ir desde las 250 rupias (72 Rupias= 1 Euro aprox.) exigidas por Buddha Garden a las 400 de Sadhana Forest.

Lo que más me gustó: el camino hacia el Matrimandir, el centro neurálgico de Auroville y lugar de meditación, con sus doce placas que simbolizan los doce pétalos del Matrimandir y las doce cualidades del ser humano (1#receptividad; 2#progreso; 3#coraje; 4#generosidad; 5#bondad; 6#aspiración; 7#igualdad; 8#paz; 9#sinceridad; 10#humildad; 11#gratitud y 12#perseverancia), cada una de ellas asociada a una flor. En el sendero hacia el Matrimandir el impetuoso y centenario baniano, una especie de ficus, con sus ramas creciendo hacia el suelo es todo un espectáculo de la Madre Naturaleza.

Consejo práctico: si vais a visitar la ciudad podéis ir durante todo el año pero si tenéis pensado quedaros un tiempo os recomiendo que vayáis en temporada alta (noviembre-abril), así os encontraréis todas las actividades y los proyectos en su punto álgido.

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2 Comments on “Auroville, una ciudad-proyecto experimental

Javier H.
23 septiembre 2017 at 10:33 pm

¡Hola Laura!

Gracias por compartir tu experiencia en Auroville.
Yo también estuve por allá hará eso de un año, y la verdad que no sabría como explicar este lugar.
La idea del lugar es muy bonita pero también me dejó un sabor contradictorio que espero poder solucionar en un futuro cuando la visite de nuevo.

Te sigo a partir de ahora.
Un abrazo!

Namaskar.

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admin
18 octubre 2017 at 6:59 pm

Namaste Javier 🙂
Gracias por compartir impresiones! Y espero que ambos podemos cambiar la nuestra sobre Auroville en el futuro! Un saludo

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